LA NONA CINCO AÑOS EN ESCENA
El pasado 27 de Marzo, el grupo de teatro La Nona celebró cinco años de vida teatral y al mismo tiempo, el Día Internacional del Teatro, en las instalaciones del Museo Casa Anzoátegui, donde tiene su sede. El público pamplonés junto con las autoridades culturales del municipio, invitados especiales, patrocinadores y la totalidad de sus integrantes, pudo apreciar en esta oportunidad la puesta en escena “Las Tres Preguntas del Diablo Enamorado”.
También se aprovecho la ocasión, para entregar reconocimientos por parte de las directivas de la agrupación a los actores que iniciaron esta aventura teatral, entre ellos: Jacqueline Maldonado, Edward Carrillo, Nicolás Sánchez, Mónica Silva y Edward Suarez. Por tal motivo, presentamos a continuación una breve crónica de esta agrupación teatral que tantos elogios han generado en el público y la crítica de nuestra región.
La noche fría del 10 de Marzo de 2005, se reunieron en el parque Águeda Gallardo de Villamizar de la ciudad de Pamplona: Edward Granados, Jacqueline Maldonado, Edward Carrillo y William Gómez a dialogar sobre el futuro de la actividad teatral en la ciudad cultural del departamento. Después de analizar los pros y los contras de esta ciudad educadora, de tradición netamente musical, sin espacios para desarrollar otras artes, especialmente el teatro. Decidieron fundar un grupo teatral que llenara los vacios existentes.
Acto seguido, procedieron a buscar un nombre que fuera sonoro, que impactara y que se fijara en la memoria de quienes lo escucharan y procurando eso sí, que representara esta región del país. Transcurrieron varias noches de reunión, sentados en un escaño, calentándose con un tinto o aromática de esas que suelen vender los carritos llenos de termos, semas de agua y cigarros que acostumbran adornar este parque de la ciudad mitrada y aun no se encontraba un nombre con las características acordadas días atrás.
Mientras tanto, se concertó que el director seria Edward Granados, quien tenía una gran trayectoria artística como actor, docente y director de varios grupos universitarios. La productora; Jacqueline Maldonado que había desempeñado maravillosamente esta labor en el grupo de teatro de la universidad de Pamplona y como jefe técnico; Edward Carrillo, quien era un teso para subir escaleras, colocar luces y meterle, sin miedo, la mano a la corriente eléctrica.
Durante estas noches, también se discutió cuál seria la obra a trabajar como primera producción del grupo, llegando a la conclusión de trabajar con un texto clásico griego, titulado Las Bacantes. Así que llamamos a otros actores que habían trabajado en el grupo de la universidad en esta puesta en escena; Nicolás Sánchez, Marvin Yánez y más adelante a Edward Suarez.
Ahora el problema era conseguir un espacio donde ensayar. El director se concentro en esta tarea, ardua de por sí, después de visitar a los administradores de los museos de la ciudad, salir de allí desanimado por las negativas y de arderle los pies de tanto caminar, se entrevisto con el secretario de cultura municipal; el señor Edwin Carrillo y tras una larga charla y con la disposición por parte de él, de ayudar en esta gestión, días seguidos, se llevaron los elementos que el director había conseguido y almacenado durante años de trabajo escénico, al Museo Casa Anzoátegui; sede actual del grupo.
Se comenzaron los ensayos, se ordenaron los artilugios del montaje teatral, pero aún no se tenía un nombre. Hasta que el director propuso: “Porque no nos llamamos La Nona”. Todos estuvieron de acuerdo y ahí empezó la historia de este grupo teatral.
Ese mismo año, el grupo fue invitado al Festival Nacional de Teatro Universitario en la ciudad de Cali, allí representaron a Norte de Santander, presentando un montaje olvidado en el baúl de los recuerdos; “La ceremonia o Historia de un amor maldito” del dramaturgo colombiano Gilberto Martínez, puesta en escena con la cual obtuvieron Mención al Merito Artístico, Enrique Buenaventura, gracias a los elogios de la critica, el jurado y el publico, que los colmo de aplausos por tan grata función.
Tras el estreno de “las Bacantes”, el nombre de la Nona comenzó a calar en el público pamplonés, 9vinieron varias presentaciones y se comenzó a trabajar en una nueva puesta en escena, esta vez el texto dramático escogido por su director fue una obra fiestera, del dramaturgo colombiano Misael Torres, denominada “Las tres preguntas del diablo enamorado”. Con este montaje participaron nuevamente en el año 2006 en el Festival Nacional de Teatro Universitario, en la modalidad de escuelas de teatro. Con esta obra se hicieron merecedores a la Mención del jurado, por la labor pedagógica del director Edward Granados, al trabajo actoral de Jacqueline Maldonado y Nicolás Sánchez. De igual modo, se participo en la VI Muestra de Teatro del Eje Fronterizo en Ureña, Venezuela y en el III Festival de Teatro Callejero, en Pamplona.
Llego el año 2007 y con él, un texto dramático de corte antropológico, escrito por su director Edward Granados. La historia estaba basada en un rito a la fertilidad que los antiguos habitantes aborígenes de esta zona realizaban en Chíchira, que en lengua chitarera significa: por donde sale la luna. Con esta puesta en escena se participo en la Programación Cultural de Semana Santa en Pamplona y en el X Festival Nacional de Teatro Universitario en Cali, donde se obtuvo el Premio Enrique Buenaventura por el importante aporte a la dramaturgia Colombiana.
Al año siguiente, la Nona se dedicó a reforzar su imagen como grupo representativo del departamento, para lo cual, realizó varias presentaciones tanto locales, como en otros municipios Norte santandereanos. Al mismo tiempo, realizó montajes de tipo didáctico como: la ventana indiscreta de Enriqueta, trabajó en una campaña de uso racional de la energía y en una adaptación para teatro de títeres titulada Rin rin renacuajo.
En el 2009 se realizó con un nuevo elenco, la puesta en escena de la obra “La Ceremonia”. Con la cual, se visitaron varios municipios y se participo en el Encuentro Colombo-Venezolano de Artes Escénicas la Frontera en las Tablas, donde participó representando a Norte de Santander. Al mismo tiempo comenzó su trabajo de consolidación de su escuela de teatro. Donde las personas interesadas en desarrollar su talento histriónico, pueden tener la oportunidad de recibir formación teatral.
Esta es a grandes rasgos la historia protagonizada por la Nona en estos cinco años de vida teatral en la ciudad de Pamplona, el departamento de Norte de Santander y Colombia.
